Sunscreen…

Gracias Ramón!

Software…

Señor Encargado de Soporte Técnico:

Hace un año y medio cambié de la versión Novia 7.0 a Esposa 1.0 y he observado que el programa inició un proceso inesperado de subrutina llamado Hijo, que me ocupó mucho espacio y recursos importantes yeso que el programa también ocupa muchísimo disco duro. En el folleto explicativo del programa NO viene mención alguna a este fenómeno.

Por otra parte, Esposa 1.0 se auto instala como residente en todos los demás programas y, durante el inicio de cualquier otra aplicación, se lanza monitoreando todas las actividades del sistema. Aplicaciones como: Cerveza con Amigos 10.3, Noche de Tragos 2.5, y Fútbol Dominguero 5.0 ya no funcionan, y el sistema se cuelga cada vez que intento cargarlos.

De vez en cuando, se lanza un programa oculto (¿Virus?) denominado Suegra 1.0 que parece residente en memoria y que consigue colgar el sistema o que Esposa 1.0 se comporte de manera totalmente impredecible, por ejemplo, dejando de atender a cualquier comando que introduzco. No he logrado desinstalar este residente.

Aparentemente, no puedo lograr mantener a Esposa 1.0 en minimizado al correr alguna de mis aplicaciones favoritas.

Estoy pensando en poder volver al programa anterior Novia 7.0, pero no me funciona el Desinstalar. (¿Me podría ayudar?).

Gracias,

RESPUESTA

Estimado Usuario:

Este es un motivo de queja muy común entre los usuarios, pero se debe en la mayoría de los casos a un error básico de concepto: Mucha gente pasa de cualquier versión de Novia X.0 a Esposa 1.0 con la idea de que Esposa 1.0 es sólo un programa de ‘Entretenimiento y utilidades’.
Sin embargo, Esposa 1.0 es un SISTEMA OPERATIVO completo y su creador lo diseñó para controlar todo el sistema.

Es muy poco probable que pueda Ud. desinstalar a Esposa 1.0 y regresar a cualquier versión de Novia X.0. Hay archivos operativos ocultos en su sistema que harían que Novia X.0 emulara a Esposa 1.0, así que no se gana nada.

Es imposible desinstalar, eliminar, o purgar los archivos del programa una vez instalados. No puede volver a Novia X.0 porque Esposa 1.0 no está programado para eso. Lo mismo pasa con Suegra 1.0 que es una aplicación oculta que se auto instala en el sistema mientras Esposa 1.0 funciona.

Hay quienes han intentado el formateo total del sistema para luego instalar los programas Novia Plus o Esposa 2.0 pero terminan con más problemas que antes. Lea en el manual, el apartado precauciones, capítulos: Pago de alimentos y pensiones; Mantenimiento de hijos.

Por otro lado, si cambia a Novia 8.0 no intente luego pasar a Esposa 2.0 porque los problemas que provoca este nuevo sistema operativo no son idénticos, sino peores, que los de Esposa 1.0. Aunque existe una versión Esposa 3.0 e incluso 4.0, son programas reservados a especialistas, de altísimo costo y no son aconsejables para el usuario normal.

Si todos fallan, es preferible optar por sistemas basados en plataformas completamente diferentes, pero yo le recomiendo que mantenga a Esposa 1.0 y maneje la situación lo mejor posible.

Personalmente, tengo también instalado a Esposa 1.0 y le sugiero que estudie toda la sección del manual sobre Fallos Generales de Sociedad (FGS’s). Esposa 1.0 es un programa muy sensible a los comandos y funciona en modo protegido contra fallos. Esto significa que Ud. deberá asumir la responsabilidad por cualquier problema que se produzca independientemente de su causa, porque el programa siempre considerará que cualquier fallo en el sistema es debido a un mal uso por parte del usuario.

Uno de los mejores recursos es la aplicación del comando:
C:\PEDIR PERDÓN.exe en cuanto se produzca un problema o el sistema se cuelgue.

No reinicie el sistema porque seguirá sin funcionar. Evite el uso excesivo de la tecla ESC o SUPR, porque luego deberá aplicar el comando PEDIR PERDÓN.exe/flores /All para que el programa vuelva a funcionar normalmente. El sistema funcionará bien mientras usted cargue con todas las culpas por los FGS’s.

Esposa 1.0 es un programa muy interesante, pero con un alto costo de mantenimiento. Considere la posibilidad de instalar algún software adicional para mejorar el rendimiento de Esposa 1.0. Le recomiendo Flores 5.0, Joyitas 2.3 y, en último caso, Viaje de Vacaciones 3.2; también puede usar Simiamor 8.0 o Loquetúdigas 14.7. Estos son programas Shareware muy difundidos en Internet y que funcionan muy bien como residentes y los puede obtener casi en cualquier sitio web.

Jamás instale Secretariaconminifalda 3.3, Amiguita 1.1 o Amigotes 4.6. Estos programas no funcionan en el ambiente Esposa 1.0 y probablemente causen daños irreversibles al Sistema operativo.

Mucha suerte.
Servicio Técnico.

No es lo mismo ver que mirar…

Siempre me gustó jugar con las palabras, cada letra era como un soplo de brisa en un amanecer de verano. Pero un día de no sé cuándo, perdí el deseo. Comencé a sentirme como una prostituta que abre las piernas sólo porque tiene que hacerlo, porque ese es su trabajo. Igual que una mujer frígida que no gime por placer sino por la obligación de parecer satisfecha. Fueron varios los motivos por los que perdí las ganas. Después de algunas perlitas de las que me enorgullezco, me descubrí patético cuando el contenido se dejó ganar por la forma. Yo creo que soy bueno escribiendo, y tengo el don de ser efectista. Un par de frases bonitas sirven para endulzar cualquier texto y volverlo emotivo, pero es bastante hijo de puta hablar de sensibilidad cuando uno en este momento no tiene de ella ni siquiera un gramo. Algo parecido ocurre en los diarios. Puro bla, bla, bla. Sigan durante toda la semana el desarrollo de un tema y lo verán: no dicen nada. Disfrazan lo mismo que dijeron ayer para que no se parezca a lo que saldrá mañana. Es pura cáscara para no dejar la página en blanco.

Dejé de escribir y me olvide de los foros, de las listas de correo, cuando comprendí que no tenía nada importante para decir. Pero la cosquilla nunca se me fue de la panza. Y durante todo este tiempo, quizás, el detonante fue la relación con ella, mi musa, y su sedentarismo, su gusto por la rutina pero a la vez la queja constante acerca de eso que mata a las parejas y las hunde en el olvido, sus quejas pero su falta de apoyo… su falta de ganas a la hora de empujar la pareja a buen puerto… y mi pila de defectos (tengo virtudes, pero se los dejo a ustedes el decirme cuales son).

“Tienes que salir adelante…”. “Tienes una vida por delante, un hijo maravilloso, NO TE CAIGAS”. Muchas palabras así recibí en esta semana. Un montón de gente que, pese al corazón rasgado y al sabor a tristeza que resuman sus labios, no pierde el deseo enorme de ser feliz, y de ver felices a sus amigos. De tanto leer, descubrí una coincidencia: casi todos escriben y/o se conectan a la misma hora. Después de la medianoche, cuando la soledad aprieta más. Las personas apasionadas, las que más saben sobre la alegría y el dolor, son aves nocturnas. Cuesta dormir cuando la cabeza gira como un trompo. Y más aun si su cara es lo primero que ves al dormirte, y lo último antes de despertar.

Es conmovedor saber que alguien que casi no conoces te dedica media hora para escribirte en el mensajero de turno un rato, aun sin saber si alguna vez vas a hacer caso a sus palabras. Te eriza la piel y te lleva a preguntarte lo inevitable: ¿por qué casi ninguna de las personas que tengo cerca jamás derraman su corazón de esa manera, y por qué sí lo hacen tipos y tipas que pocas veces o jamás te vieron la cara? Y creo conocer la respuesta. Los solos y solas de este mundo son cada vez más: la mayoría de las personas de entre 25 y 40 años tienen un agujero enorme en el corazón, y se sienten sin compañía, aun cuando besen cada noche un par de labios y amanezcan al lado de otro cuerpo. Estar solo es no permitirse la necesidad de decir “estoy mal, dame un refugio” (parafraseando a los Stones…). Estar solo es querer y no animarse a gritar “te amo” cuando estás sentado en el inodoro (el water, para los ibéricos) con la puerta cerrada, por temor a que tu chica piense que estás loco. La soledad es el corset de los sentimientos. Es como una flecha envenenada con prejuicios que nos matan la alegría de ser espontáneos. Por eso acaso todos esos mails, mensajes y posts. Suele suceder que preferimos a un desconocido para confesar las pasiones y las miserias mayores.

Todo esto que digo no tiene un carajo que ver con lo que se supone que uno debería escribir en una entrada de un blog que trata sobre temas tan heterogéneos, aunque en el fondo sí. Más allá de las carreras de F1, el programa de radio que nunca termino, la música y el cine, siempre todo conduce a lo mismo: al deseo de cariño, risa, amor, tibieza y llanto sin pudor.

El letargo fue largo, y durante todo ese tiempo jamás pude escribir más de algunas líneas con sentido. Hasta que una especie de magia encendió la chispa otra vez. Hoy, después de las 10, me senté en mi PC y le di forma a este… sumidero de vómitos y demás yerbas. Y acá vomito todas las palabras que tenía atoradas desde… ya no me acuerdo cuándo. Me rompe la cabeza sentir que moviliza todo lo que se dice con el corazón abierto, que hay un puñado de gente que acepta que el dolor y la tristeza son parte de nuestra piel, tanto como la risa y las carcajadas. Dije que emprendí la aventura de montar este blog, no por placer sino por la necesidad de escribir sobre aquello que me apasiona. Hablaré alguna vez sobre lo miserable que resulta relacionarse con las personas sólo desde la necesidad. Hablaré de la mierda que es el dinero si uno no logra ser feliz con poca cosa, y de lo bien que hace exhibir las debilidades, ya que sólo así uno se vuelve más fuerte. Y llueven las palabras, pese a que las emociones congeladas son una epidemia y la franqueza es casi un dinosaurio de museo. No debería sorprender a nadie que uno diga lo que siente, pero parece que somos una especie en extinción los que corremos el riesgo de mostrarnos desnudos.

Muchas veces me siento como un talibán que no mide el riesgo porque no puede vivir sin adrenalina. Y es curioso lo que las personas así despertamos en la gente. Lo que antes era motivo de condena, ahora es objeto de deseo y aplauso. Ser auténtico, desprejuiciado y volcánico; andar por la vida sin esconder las miserias ni las virtudes; admitir las contradicciones y llorar cuando el corazón aprieta, genera una especie de fascinación.

Creo que nos haría bien mirarnos el ombligo, incendiar los prejuicios y abolir esa compulsión perversa de condenar a las personas antes de entender que toda conducta tiene una raíz. Es verdad… a uno le cuesta reconocer los errores… pero sostuve siempre que “lo imposible es sólo aquello que no se intenta…”. ¿Ella se cansó de intentar o de ver que yo lo intentaba y fallaba en mi empresa?

Mostrar el alma desnuda debería ser una virtud, pero asusta mirarse al espejo y descubrir que la piel tiene un millón de grietas. Sí es evidente que el sol no se puede tapar con un dedo, y muy obvio que no puede ocultarse una montaña de basura debajo de la alfombra, ¿por qué no aceptar que no existen ni Heidi ni la familia Ingalls? Si lo intentáramos, quizá tendríamos menos presión, sentiríamos algo de paz, haríamos el amor más seguido y hasta se nos escurriría una carcajada de tanto en tanto. Sí, la vida a veces es un gran infierno pero, ¿qué es mejor, sentir calor o quedarse frío?

Definitivamente, no es lo mismo ver que mirar. No es lo mismo hablar que decir.

Renzo